domingo, 22 de mayo de 2016

¿Porque profesionalizarnos?



Desde el año de 1967 se ha planteado la necesidad de "Recuperar la Farmacia por la Salud del Pueblo" situación a la que se llegó en Colombia debido a la falta de control del Estado y el mercantilismo que afectó uno de los pilares de la Salud Pública.

Para lograr este objetivo se creó la Regencia de Farmacia que inició en la Universidad de Antioquia y que se oferta en 19 universidades del país.

Desde el año 1998 un grupo de colegas iniciaron a visualizar la necesidad de profesionalizar la Farmacia haciéndolo a través del Regente de Farmacia para que la comunidad cuente con personal idóneo y no quede a merced de personas empíricas y sin orientación en el campo de la salud.

En el 2015 y luego de fracasados intentos por parte de los gremios de colegas, la RED DE REGENTES DE FARMACIA comenzó a liderar este proceso con el apoyo de recursos privados de los afiliados, quienes buscan dar respuesta no solo a la profesión si no a la comunidad en general.

Los invitamos a compartir con nosotros este propósito, si quieres apoyarnos contáctanos al Whatsapp (+57) 312 4149649 para que amplíes la información, estamos socializando en todo el país con el apoyo de los afiliados.



Gracias por apoyarnos

miércoles, 17 de febrero de 2016

El INVIMA ignora el verdadero problema: Colombia no tiene Farmacias

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El INVIMA sale a la prensa y comunica sobre la presencia de 268 productos milagros, si DOSCIENTOS SESENTA Y OCHO, que contienen principios activos no permitidos y todos sin Registro Sanitario.

Eso no es noticia, es como si la Policía sale y anuncia que encontró ladrones en el Centro de Bogotá, lo que preocupa es que se siga ocultando que en Colombia no hay Farmacia, que cualquiera puede fabricar y comercializar productos farmacéuticos.

No hay que tener estadísticas para darnos cuenta que en nuestro país la Farmacia no sale de la era filosófica de la academia y de las normas que nadie aplica. Los doctos dicen que hay farmacia porque se reúnen a hablar de Seguridad del Paciente, cuando se debe colocar un aviso que prohíbe hablar con el usuario; de Atención Farmacéutica cuando sólo se le permite al Químico Farmacéutico que nunca está disponible, y de Farmaco y Tecnovigilancia cuando la mayoría de los hospitales de provincia tienen Directores Técnicos nominales y donde nunca se incluyen a los Droguistas y Tenderos.

El INVIMA no quiere reconocer que en Colombia nunca se ha podido controlar la venta de medicamentos, solo unos datos:

-       Los Hospitales están dedicados a ahorrar dinero con productos de baja calidad y en muchos casos con altísima corrupción
-       Los Dispensarios forman parte de una negocio lucrativo que parte de no entregar productos y concentrar la entrega en unos pocos operadores.

-       Los Depósitos de Medicamentos no tienen control alguno, muchos solo existen en las Cámaras de Comercio.

-       Las Droguería se está convirtiendo en supermercados y la figura de Farmacia no existe, la prioridad es el negocio y no el servicio, además aún se insiste en que cualquiera puede ser Director Técnico

-       Las Tiendas Naturistas se convirtieron en un lucrativo negocio donde no hay ningún control más allá de pedir un entrenamiento a alguien que ni siquiera debe tener más de 9º grado.

Eso es lo menos, acá viene lo más:

-       En el Internet se ofrece de todo, aún en “Mercado Libre” lo que evidencia que se venden mercancías, no salud

-       Se interpretó mal el término “Venta Libre” y mientras el Estado reglamenta las BPA, se pueden adquirir medicamentos en tiendas, cantinas y carnicerías.

-       Detrás de las ventas de licuados y jugos de naranja hay un comercio indiscriminado de suplementos dietarios que se venden también en los gimnasios como si de implementos se tratara

-       La televisión y la radio no tienen control sobre la oferta, las sanciones aparecen años después de causado el daño

-       En las revistas y catálogos se ofertan medicamentos, además existen empresas con estructura piramidal que venden todo tipo de suplementos dietario.

Esa es la realidad que el INVIMA intenta ocultar con anunciar sanciones de hechos que se pudieran prevenir si en Colombia existiera el concepto de Farmacia, tan alejado de la realidad que solo se habla de la Farmacia Hospitalaria sin tener en cuenta la Comunitaria y que ha convertido una especialidad en un oficio.

Ante semejante panorama la respuesta fácil de los implicados es decir que el problema es cultural, que en Colombia nos automedicamos y que nadie toca un lucrativo negocio, que en solo el sector de Droguerías mueve más de $ 5 billones al año.

Lo que realmente es un problema es que en Colombia hay como cambiar la situación y no se hace, partiendo de los Droguistas quienes deben entender que la profesionalización debe ser obligatoria y no opcional, no se trata de hacer un acto donde se anuncian Programas de Formación donde no se obliga al vendedor y al director técnico por lo que termina el mensajero aprovechando la opción.

El otro componente somos los Regentes de Farmacia quienes perdimos el norte de nuestra labor “Recuperar la Farmacia por la Salud del Pueblo” para terminar auxiliares administrativos en un Hospital, en gran medida por el carrusel de títulos que entregan a auxiliares de farmacia incluso en programas de medio tiempo.


La pregunta es ¿Cuándo asumiremos nuestras responsabilidades? No podemos ser observadores mientras el Estado intenta ocultar el problema con anuncios amarillistas.

martes, 2 de febrero de 2016

Las Droguerías – Supermercados, la decadencia de la Farmacia



Nunca como ahora tiene vigencia la reflexión del Dr. Antonio Mesa de la UdeA hace casi 50 años:

“Todos los días más comercializada, más "tienda" y más viciada. Grandes escándalos como falsificaciones, cambios de etiquetas, venta de muestras gratis, comercio de estupefacientes, etc., era comidilla diaria".

Lo que hoy parece una moda de marketing, las Droguerías con Supermercado, o mejor los Supermercados que en una esquina tienen una venta de medicamentos, son el reflejo de la ignorancia sobre el papel que la Farmacia cumple en la Salud Pública. Esa moda no es nueva, ha sido un proceso lento al que a nadie parece interesar.

Ante la falta de personal idóneo interesado para ejercer en comunidad, Químicos Farmacéuticos y Regentes de Farmacia, el Estado creyó que la panacea era autorizar a los empíricos dirigir las Droguerías, nombre que creó para diferenciarlo de las Farmacias y donde se supone ejercen Farmacéuticos, nada más alejado de la realidad.

Este fue el primer paso para permitir a los comerciantes incursionar en un mercado con clientela cautiva lo que luego degeneró en cadenas de droguerías que incluso sirvieron de lavado de dinero, en gran medida por su figura de miscelánea que además vende medicamentos.

Luego vinieron las cajas de compensación que interpretaron que podían comercializar mercado con medicamentos dentro de una mala copia del Drugstore americano, hasta el punto que algunos se denominaron “Tienda – Droguería” que muestra su visión de venta de productos y no de servicios de salud.

El ingreso de competidos extranjeros no trajo grandes cambios, se ajustaron a este mercado y no es raro ver que el sector de carnes frías es más grande que la farmacia.

En algún momento se comenzó a exigir que las Droguerías fuesen Farmacias y se enfocaran hacia el servicio farmacéutico, es cuando el gremio de droguistas justifica que el 40% de sus ingresos son productos no farmacéuticos por lo que en la Ley 1148 de 2007 logra meter el mico que permite que se venda de todo un poco “como en botica”, mico que se convierte en un bumerang que les hace perder las distancias en el 2012 cuando la droguería se considera un establecimiento comercial.

El Estado demostró su desconocimiento de la Farmacia cuando a través del decreto 3050 de 2005 considera que los medicamentos de venta libre se pueden vender en cualquier lugar con el vacío del término “Buenas Prácticas de Almacenamiento” y ante la falta de vigilancia de las autoridades terminaron con medicamentos en tiendas, cantinas, etc., eso sin analizar el deterioro de la imagen de farmacia a través de las Tiendas Naturistas.
Las autoridades sanitarias nunca han tenido claro la definición de servicio farmacéutico que se plasma en el Decreto 2200 de 2005, que terminó siendo un maquillaje de la realidad.


Solo ver como la atención farmacéutica, base de la farmacia asistencial, no se considera un proceso básico, acompañado de exigencias como la colocación de un aviso que le prohíbe al personal de farmacia asesorar al paciente ya que solo puede hacer el Químico Farmacéutico sin contar que este profesional no está presente en más del 80% de los servicios del país (no es necesario ver estadísticas, departamentos con 13 municipios, 350.000 habitantes y los pocos QF en la capital, prestando su título para habilitar servicios hospitalarios donde hay auxiliares con título de RF).

Todo esto es el caldo de cultivo que permitió que hoy día sea normal ver avisos de Droguería Supermercado o Droguería Minimarket, incluso los comercializadores mayoristas ya incluyen productos para estos establecimientos.

¿La solución? Volver a la Farmacia, no hacerlo no solo afecta a la profesión farmacéutica en sí, es un problema de salud pública, ya que son los tenderos quienes tienen una droguería en un rincón, interesados en la rentabilidad y no en la salud.

¿Quién debe hacerlo? La profesión que hace casi 50 años nació para hacerlo, la Regencia de Farmacia, su consigna es clara: “Recuperar la Farmacia por la Salud del Pueblo”.

¿Y los demás? A los demás no les interesa realmente:
- Las autoridades están más interesadas en hacer normas que maquillan que solucionar, siguen detrás de la infraestructura y la dotación que del servicio.
- Los productores y comercializadores no les interesa sacar de la tienda los medicamentos, es más rentable hacer propaganda en medios para luego venderlos en tiendas que tener un profesional que pueda cuestionar el uso adecuado.
- La academia sigue filosofando en la atención farmacéutica sin lograr acercarse al paciente, creyendo que es más importante el paciente hospitalario que el ambulatorio, formando cada vez más técnicos en procesos que expertos en farmacia.
- Los otros profesionales de farmacia siguen en su nube de títulos alejados de la realidad del paciente y la comunidad.
- Los Droguistas nunca han tenido la clara intención de profesionalizar el sector, muestra de ello es que ofrecen programas de farmacia, pero no exigen la formación en los mismos, tampoco plantean al Estado un plazo para que las Droguerías se conviertan en Farmacias. Su interés está en la comercialización de productos, no en la Farmacia Profesional.


Como empresarios, los Regentes de Farmacia debemos ver las oportunidades y la oportunidad es ahora: Ejercer en Farmacia Comunitaria, demostrar las ventajas de una Farmacia Profesional versus el supermercado con medicamentos, establecer un target basado en la confianza de ser el profesional de salud más cercano.

Si éramos necesarios hace 50 años, ahora somos la solución a un problema de salud pública, solo que debemos convencernos de ello y no seguir cayendo en la figura del auxiliar de hospital que creemos es la zona de confort.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Profesionalizar la Regencia de Farmacia ¿Ver el retrovisor o seguir el GPS?


Profesionalizar la Regencia de Farmacia es profesionalizar la Farmacia, eso es el propósito desde hace 48 años, para eso se creó la carrera intermedia con la consigna "Recuperar la Farmacia por la Salud del Pueblo"

¿Porqué no salimos de una tecnología terminal? el término terminal no gusta pero cada vez se aplica más: El Regente de Farmacia no tiene opciones de crecimiento, llega hasta ahí. No se si alguna otra profesión le ocurra, pero esta, la Regencia de Farmacia, no le da ninguna posibilidad al egresado de ir más allá, si lo quiere hacer debe seguir otra profesión dejando de lado su vocación para la Farmacia.

De la profesionalización se ha hablado mucho desde el 2009 cuando lo propuse en un artículo, luego lo reflexioné e incluso llegué a pensar que no era necesario que con lo que teníamos podíamos lograrlo en el servicio social, lograrlo desde el reconocimiento de la comunidad, pero no, 6 años después seguimos igual o peor, en gran medida porque los nuevos colegas se han convertido más en auxiliares de hospital que en Regentes de Farmacia, hasta el punto que muchos de ellos lo aceptan debido a que "no hay más opciones", tan mal están que muchas instituciones les rechazan hojas de vida porque buscan verdaderos auxiliares de farmacia.

En mi ignorancia de conocer el sistema legal y académico de nuestro país esperé pacientemente la respuesta de la academia la cual no resolvió nada, por el contrario ha creado caos con programas que no aplican a la necesidad: no todos podemos acceder a Quimica Farmacéutica porque el pensum de la RF no aplica para eso y en algunas instituciones ofrecen administración en salud o de empresas como salida. Si quisiera ser administrador no sería Regente de Farmacia, para eso lo hubiera estudiado desde el comienzo, y el cuento de la complementariedad al comienzo lo creía pero no es práctico: o se es administrador en salud o se es Regente de Farmacia y para ser lo segundo no se requiere ser lo primero y visceversa.

Pero en todos estos vericuetos y casi 50 años de espera, la comunidad la abandonamos a la suerte de los mercaderes, en otras palabras la Regencia de Farmacia no cumplió su labor, y no es solo por la Farmacia Comunitaria, es por tantas otras áreas del conocimiento que el Regente de Farmacia dejó de ejercer y donde igual es fundamental para la Salud Pública, entre ellos la docencia, la investigación y la produccion. Da lástima observar como hay Regentes de Farmacia que nunca recibieron clase de un verdadero colega que les enseñara lo que es la profesión.

Al comienzo utilicé la frase de mi amigo argentino Pepe Constantino, lo que dije hasta acá es ver el retrovisor, o sea lo pasado, lo que me dice que hasta acá voy. Ahora viene lo importante: Ver el GPS

En ese GPS veo dos caminos: 

1. El primero es un camino que no lleva a ningún lado y que cada vez es más complicado. Si seguimos haciendo lo que siempre hemos hecho, seguiremos recibiendo lo que siempre hemos recibido, con un agravante: hay muchos interesados en sacarnos de la ruta con la bien justificada razón de que el Regente de Farmacia es un técnico superior. Justificada razón que incluso aduce el Estado al permitir la formación en la mitad del tiempo.

2. El segundo camino es: Profesionalizarnos. Lo complicado es que en este camino el GPS dice que es largo, que debo sortear muchos baches, que debo superar el interés de otros profesionales que consideran que ese camino solo les pertenece.

Me inclino por el segundo, en el primero ya llevamos muchos kilometros y no vamos a ningún sitio. El paseo se está haciendo aburridor.

Retomo mi idea de hace años y si en algún momento me retiré del GPS hoy tengo mayor tecnología y mejores recursos para pensar en PROFESIONALIZAR LA REGENCIA DE FARMACIA.

Las razones de profesionalizar son estas:

1. La Comunidad necesita un Farmacéutico Comunitario y para eso está el Regente de Farmacia, los demás no lo están haciendo y no lo harán, quieren estar en este mercado pero como nominales mientras los demás trabajan, tal como están haciendo en otros campos.

Cuando digo la Comunidad lo necesita no es solo para la Farmacia Comercial, es en general para los Servicios Farmacéuticos en los niveles de Gestión, Administración y Asistencia. Muchos lo están haciendo para otros, ¿porque no hacerlo para nosotros mismos?

2. Todos los Colombianos tenemos el derecho a ser profesionales y crecer como personas ¿Como se justifica entonces que la Regencia de Farmacia no pueda tener un ciclo profesional? 

La respuesta de que pueden estudiar otras carreras es un cuento chino, solo basta intentar ingresar a esas otras carreras para que se evidencie que no es cierto o son profesiones que no profesionalizan la Farmacia. La oportunidad debe ser para todos.

3. Si se sigue como tecnólogos universitarios (que no es tan cierto porque hay instituciones que no son universidades y lo ofertan) no podremos acceder a la formación complementaria ni especializada.

Algunos dirán que nos podemos especializar en Regencia de Farmacia ¿alguien necesita un Regente de Farmacia especializado en Regencia de Farmacia? Se requieren especializaciones que se puedan ejercer: Hospitalario, Producción, Comunitario, etc.

Aquí viene el camino dificil: que se ha intentado antes. Eso es un mito, nunca se ha intentado, otra cosa es que se haya dicho y siempre lo dejamos en manos de quienes tienen otros intereses con la Regencia de Farmacia menos profesionalizarla. 

Como hacerlo entonces:

Lo más dificil de estos proyectos es crear conciencia a partir de la identidad, una identidad que se perdió desde el 2005 cuando la academia descubrió que era más sencillo formar personal en gestión que se tradujo en operatividad del sistema hospitalario y dispensarios que formar líderes al servicio de la comunidad.

La labor comienza por sensibilizarnos, para ello es importante comenzar por las bases: los estudiantes y recién egresados, muchos de los cuales no conocen la profesión y mucho menos a verdaderos Regentes de Farmacia. Lo díficil será que nos den espacios con ellos sin la censura de temas que a muchos les molesta, entre ellos ¿porque no hay colegas en la docencia universitaria?

Este ejercicio de identidad debe ir también a la comunidad buscando medios de darnos a conocer e incluso de demostrar que somos quienes profesionalizarán la farmacia.

El otro trabajo consiste en revisar las fortalezas que nos da la Ley y que se traduce en autonomía. Para esto hay que ir preparando acciones jurídicas para exigir que se permita esa autonomía, como por ejemplo baja complejidad donde una resolución dice que el Regente de Farmacia es Director Técnico pero que otro debe hacer los manuales, o aquella que le prohíbe asesorar al paciente.

También hay que analizar como nos encontramos, hacer encuestas, visitar regiones, conocer necesidades y sobre todo socializar el propósito para alimentar el proyecto.

Ya con este recorrido hay que comenzar a exigir al Estado que nos de la salida profesional dentro de nuestra área de conocimiento, para ello hay que llegar con propuestas académicas para tener 2 semestres adicionales y obtener un título profesional que nos permite seguir creciendo.

¿Suena fácil? en todo GPS lo es. No lo es tanto, pero no imposible, si muchos vamos por esa ruta funcionaremos como un WAZE donde todos notificaremos como va el recorrido.

¿Como lo haremos?

La base somos nosotros mismos, no podemos permitirnos que otros intenten torpedearlo, muchos de ellos son incluso colegas que tienen intereses en otros sectores y quieren permanecer en su zona de confort a costa de los demás. Claro que lo socializaremos con los demás gremios, pero el objetivo no debe cambiar.

El problema es que así tenga el GPS, hay que tanquear cada cierto tiempo para poder seguir avanzando, y ese combustible no lo va a regalar nadie, menos cuando son más los que nos quieren enviar al garaje. Nos toca hacer colecta y tanquear entre todos, algunos se bajarán, otros irán colgados, pero bueno paseo es paseo.

Nosotros arrancaremos y queremos que los verdaderos Regentes de Farmacia (verdaderos porque hay mucho auxiliar de farmacia con título) nos acompañen, por eso destinaremos dinero y esfuerzo de la Red de Regentes de Farmacia, que siendo una empresa privada tenemos la libertad de hacerlo, con la ventaja que estamos los que debemos estar.

Nuestra meta: CELEBRAR EN EL 2017 LOS 50 AÑOS DE LA REGENCIA DE FARMACIA CON LAS BASES DE LA PROFESIONALIZACION.

Si quieres comprometerte en serio y no solo con opiniones de redes sociales que no pasan de ser anónimos, esperamos tu contacto en el siguiente correo profesionalizacion@regentedefarmacia.org para que nos conozcas y decirte como nos puedes ayudar.

Este es un propósito solo de interesados en la profesión, si te unes serás parte de la historia de la Farmacia en Colombia.

FELIZ DIA DEL REGENTE DE FARMACIA

domingo, 1 de noviembre de 2015

De emprendedores a empleados rasos


Tuve la fortuna de ser Regente de Farmacia cuando aún creíamos en la profesión, cuando aún eramos Jefes cuando la palabra "apoyo de" no existía en nuestro ejercicio.

Ahora tengo la poca fortuna de ver como con el transcurrir del tiempo el Regente de Farmacia se dejó absorber de la visión de auxiliar superior que otros le han vendido hasta el punto de que en muchos lugares gana más el Auxiliar de Farmacia, el verdadero auxiliar que el Regente de Farmacia intenta suplir y además presta su título asumiendo la responsabilidad.

Todo comenzó cuando en el 2005 la normativa de un plumazo intentó dejar la Regencia de Farmacia sin Farmacia y lo encajonó solo como apoyo del Modelo de Gestión pasando por encima de la Ley 485 de 1998, luego en el 2006 hizo el parche pero el daño comenzó a verse.

Pero lo malo no fue en si la norma fue la falta de conciencia del Regente de Farmacia que estaba tan ocupado conduciendo que se le olvidó tanquear y cuando se dio cuenta comenzaron a llegar otros profesionales bajo la figura de "asesorías" o "coordinación" de hasta 5 servicios farmacéuticos y pasamos de la Jefatura al Capataz.

En el 2006 el Ministerio de Educación emite la Resolución 1963 donde coloca las condiciones mínimas de oferta del programa, situación muy bien utilizada por las Universidades que ven la oportunidad de "prestar" el programa a instituciones de ciudades pequeñas donde no hay ni siquiera colegas en ejercicio y las clases terminan en manos de médicos y enfermeras que ven la farmacia como la bodega y no como el servicio. Para muchos lo importante era el título.

La estocada final la da el SENA con el programa exprés que formó cientos en lugares donde se requerían 5 colegas y luego los abandonó a su suerte.

Todo esto delante de la vista de miles de colegas que pensábamos que estábamos en la "zona de confort" una zona que hoy día no da para una colchoneta, tanto que muchos se ofrecen como Auxiliares de Farmacia.

Hoy día tenemos 19 programas en mas de 30 ciudades y donde el Regente de Farmacia no es docente ni tampoco invitado a compartir con los nuevos colegas, colegas que creen que su destino es trabajar en el sistema hospitalario.

Mientras todo esto ocurre, la Droguería cuyo manejo debería estar en manos de los Regentes de Farmacia (muchos no saben que para eso nació la Regencia de Farmacia hace 48 años) maneja la bicoca de $5 billones de pesos al año, todo con el beneplácito de un Estado que se hace el de la vista gorda frente al problema de Salud Pública que representa el empírico protegido por un gremio que no tiene intención de profesionalizarse y seguir su modelo mercantilista.

El daño está hecho, basta preguntarle a los colegas que aceptan cargos con salarios inferiores a Auxiliares de Farmacia para escuchar la justificación de que no hay otras opciones y otros tantos que deben aceptarlos para aprender lo que la U no les aportó.

¿Como solucionar? con un cambio de actitud que comienza desde la Academia y en manos de los Regentes de Farmacia, no se puede esperar de quien lo ve como un apoyo, debe hacerse desde los mismos colegas.

El próximo 5 de diciembre se cumplen 48 años de la Ley del Regente de Farmacia y el balance no podría ser peor: entre todos estamos enterrando la profesión a cambio de unas monedas de alguien que tampoco hace pero si cobra, se nos olvidó que nuestra labor es "Rescatar la Farmacia por la Salud del Pueblo"

lunes, 24 de agosto de 2015

La Asistencia Farmacéutica, pasamos de una oportunidad a una necesidad



Escribo este blog mientras espero en el aeropuerto Jorge Chávez en el Callao (Perú) mi regreso a Bogotá, gracias a la invitación del Colegio de QF Departamental Lima.

Vine a este evento invitado por el Dr. Jesús Medrano con tres tareas: hablar de la importancia de la Farmacia como parte del equipo de salud, plantear mi visión de la Farmacia en Latinoamérica en un futuro y hablar de emprendimiento.

En varios países he compartido mi visión de la necesidad de que la Farmacia sea parte integral del servicio de salud y no solo desde el hospital, sino que se apropie del trabajo comunitario y por ende de su profesión. Estos planteamientos no son nuevos, llevo 15 años diciendo lo mismo: La Farmacia debe ser comunidad y el Farmacéutico debe ser consecuente para lo que estudia: salud.

Encontré en Perú una problemática que va creciendo en la región: el Farmacéutico es parte de la Farmacia pero no el protagonista, se dedicó a la gestión y a los tecnicismos y olvidó de que su función es acompañar al paciente, delegó su labor asistencial a los técnicos.

Esta falta de identidad se plasma desde la academia donde el Farmacéutico se considera más Químico y al graduarse se encuentra con la realidad de que la sociedad lo requiere asistencial, algo que termina haciendo a regañadientes y en muchas oportunidades nominalmente. Falta identidad con la profesión. El símil es el siguiente: El Médico se siente médico desde el primer día de clases, incluso antes, la sociedad lo reconoce como médico y el sale a ejercer como tal. En Farmacia no es así: el estudiante se cree científico, el empresario lo ve como un experto en procesos, los amigos lo consideran un genio, la familia lo ve como un químico y la sociedad no lo conoce, porque aun estando en la esquina, no es accesible.

Con respecto al futuro, más allá de lo que la globalización demuestra donde cada vez la industria farmacéutica es menor y la maquila aumenta, fue el invitado argentino quien lo aterrizó: Si no aprendemos marketing terminaremos haciendo procesos técnicos y administrativos mientras otros no farmacéuticos lo hacen.

El futuro ya no depende tanto de la ciencia, una ciencia cada vez más excluyente donde los pulpos farmacéuticos crecen cada vez más, el futuro dependerá en gran medida de cómo me vea el paciente, como logro vender mi imagen como profesional experto en medicamentos y sobre todo cercano a la comunidad, apoyado en las TIC como una nueva herramienta.

Para cerrar: emprendimiento, en Perú las cadenas de propiedad de los no farmacéuticos ya representa casi el 50% de las farmacias del país, aunque a diferencia de Colombia al menos debe tener un farmacéutico profesional.

¿Por qué no hay emprendimiento? Porque tenemos es estigma que hablar de negocio en la farmacia es malo, pero permitimos que para otros si sea negocio, tanto que hasta les damos nuestro respaldo.

Lo excelente de este tema es que un grupo de Farmacéuticos Peruanos se le mide a analizarlo, a compararlo con otros países y sobre todo a enfrentarlo, eso es lo importante: entender que la solución la tenemos nosotros.

Hay que reconocerlo: el Farmacéutico se niega a salir de su zona de confort, está esperando leyes proteccionistas en un mercado globalizado, cierra los ojos frente a la comercialización desmedida en otros canales. Cree que la solución es reunirse con expertos a hablar de la farmacia ideal cuando la realidad es otra.

En Lima, luego de muchos años, encuentro un ambiente gremial que sabe que hay que cambiar la estrategia, que nuestro ideal de Farmacia Europea no es tan cierta, que la atención farmacéutica debe hacerse de cara a la comunidad y sobre todo aceptando las condiciones sociales y económicas diferentes. Por fin se afronta un tema que se convierte en un problema de salud pública.

En una de mis intervenciones aproveché la presencia de Aldo Álvarez de la Red Suramericana de Atención Farmacéutica para recordarnos que hay que dejar de filosofar, que hay que aterrizar la idea de la Farmacia Comunitaria y que en Latinoamérica hay esa necesidad. Se ha pasado de la oportunidad de negocio a la necesidad de supervivir en un mercado que desconocemos.

Con toda seguridad Perú ya tiene la reflexión que les permitirá aterrizar la nueva farmacia, un esfuerzo titánico y en muchos casos quijotesco. Les irá bien y por mal que les vaya ya comenzaron. Las utopías son la energía para llegar cada vez más lejos.

Nuestra realidad Colombiana está muy lejos de la Peruana: La Farmacia es un negocio de empíricos en tanto que la academia y los egresados siguen insistiendo en no ver la realidad, en el caso del Regente de Farmacia que incluso llegó al caso de dejarse encajonar como apoyo de un servicio hospitalario y no se atreve a ver más allá de un protocolo y un producto. Dejó su ejercicio y mercado en manos del comerciante para quien la profesionalización no es su prioridad.

De Perú tenemos que aprender que es el gremio quien debe afrontar sus problemas, estos eventos de reflexión así lo demuestra, los Regentes de Farmacia no podemos seguir esperando espacios en actividades organizados por otros donde se refuerza la idea de ser un técnico superior. Nuestro país tiene dos farmacias: La de la Ley que replica la academia y la que sufre el paciente.

Agradezco las atenciones y el apoyo a mis ideas a un equipo que me hizo sentir en casa, tanto que espero regresar a cumplir otros compromisos en el mes de noviembre.
Mi saludo a especial a. Jesus Medrano, Pedro Wong, Luis Orihuela, Juan Orellana, Ruby Ramos y Gabriel Gonzalo por su paciencia ante mi dificultad de movilización y permitirme participar.


De igual manera al expositor argentino Plácido Consentino quien nos dejó claro para donde va el mercado, a John Ponce su magnifica labor en Atención Farmacéutica Periférica y especialmente la demostración que se puede ejercer como un gran profesional a la Dra. Amparo Junchaya quien entendió lo que es integrar la Farmacia a la Comunidad.

Fabio Alberto González





lunes, 27 de julio de 2015

El resultado de la falta de Profesionalizar la Farmacia en Colombia

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Colombia es posiblemente uno de los pocos países del mundo donde la Farmacia en pleno siglo XXI sigue siendo un oficio y no una profesión, de ahí lo que se ve a diario: Falsificaciones, Comercialización desmedida, Falta de Control de la venta de productos, Desorientación al usuario, establecimientos cada vez más tienda y menos Farmacia.

En nuestro país hay dos tipos de Farmacia: La de las leyes que es la que se enseña en la academia y la de la realidad que es la que sufre el usuario. 

Frecuentemente las noticias muestran noticias que evidencian que el paciente en Colombia está en manos de mercaderes, una situación que hasta las cadenas extranjeras se acomodaron, ya todas tienen el mismo modelo de supermercado donde la automedicación es la base del mercado en tanto que en las Droguerias reina la autoprescripción.

En rio revuelto ganacia de pescadores, eso es lo que ocurre con la Farmacia en Colombia, todos de alguna manera se escudan en el desorden para justificarse y evadir la responsabilidad:

- Los laboratorios saben que la falta de control les permite comercializar en diferentes canales, a muchas multinacionales no les interesa que les saquen sus productos de las tiendas y misceláneas en donde su mercado es fuerte, eso sin hablar del telemercadeo y los productos milagro.

- Los comercializadores de medicamentos pueden incluir todo tipo de productos en un mercado cada vez mas misceláneo.

- Los Droguistas no quieren control para no tener que contratar personal profesional y aunque dicen que se capacitan son muy pocos los Auxiliares de Farmacia con título y ni hablar de los Regentes de Farmacia como Directores Técnicos, se sigue justificando el empirismo en el sector como sinónimo de emprendimiento.

- La Academia aún sigue filosofando sobre la Farmacia que requiere el país, desconociendo la realidad de la comunidad, basta ver como las prácticas universitarias se siguen enfocando en la Farmacia Hospitalaria mientras el paciente ambulatorio está en manos de empíricos

- Los Profesionales de Farmacia no salen del ámbito hospitalario o administrativo, muy pocos participan del mercado ambulatorio y los congresos no salen de la visión de la academia.

- Los Dispensarios son un gran negocio que parte del pendiente otro carrusel que nadie quiere ver para no complicar la imagen deteriorada del sistema de salud.

Lo más preocupante que esta situación actual se había pronosticado desde mediados del siglo pasado cuando ya la Farmacia era un negocio, por eso se creó la Regencia de Farmacia en el año 1967, hoy casi 50 años después es poca la participación del Regente en la Farmacia Comunitaria a pesar de la multiplicación de programas, algunos incluso que forman en la mitad del tiempo.

La solución está ahi, en la profesionalización de la Farmacia y en esto el Regente de Farmacia una gran responsabilidad ya que es su mercado natural, para eso debe entender que su presencia en el sistema hospitalario no pasa de ser un Técnico Superior gracias al encajonamiento que el gremio permitió.

10 años después del Decreto 2200 la situación sigue siendo la misma, una farmacia manejada por negociantes mientras los entes encargados de vigilancia están preocupados por la infraestructura y la dotación, mientras que en la Drogueria y en la Tienda Naturista no se exige ninguna formación académica para orientar al paciente.

La respuesta siempre será la misma: estamos trabajando en eso pero nadie se atreve a enfrentar el gran negocio de los medicamentos en Colombia. ¿Cuando se hará el Foro por la Profesionalización de la Farmacia?